Las redes sociales pueden ayudar a los jóvenes a mantenerse conectados, encontrar comunidades, expresarse y aprender. También pueden exponerlos a acoso, comparación poco saludable, explotación sexual, desinformación, problemas de sueño y contenido inapropiado.

El U.S. Surgeon General ha indicado que no existe suficiente evidencia para concluir que las redes sociales sean suficientemente seguras para niños y adolescentes, aunque sus efectos varían según el menor y el tipo de uso.1 En 2026, HHS publicó otra advertencia sobre los daños del uso excesivo o perjudicial de pantallas.2

No se concentre solamente en el número de horas

El tiempo importa cuando desplaza el sueño, la actividad física, el trabajo escolar o las relaciones cara a cara. Sin embargo, dos niños pueden pasar el mismo tiempo en línea y tener experiencias muy diferentes.

Pregunte qué hacen, con quién interactúan, qué contenido aparece y cómo se sienten después.

Observe cambios en el sueño

El uso nocturno, las notificaciones, los juegos y la presión social pueden mantener a los jóvenes despiertos. La guía de HHS de 2026 identifica la alteración del sueño como una preocupación importante.23

  • Uso del teléfono después de acostarse
  • Dificultad para levantarse para la escuela
  • Dormirse en clase
  • Dormir mucho más los fines de semana
  • Irritabilidad después de dormir poco

Observe uso compulsivo o secreto

HHS identifica señales como irritabilidad intensa al retirar dispositivos, secreto sobre conducta en línea, abandono de actividades fuera de línea e intentos repetidos sin éxito de reducir el uso.3

El secreto no siempre significa peligro, pero cambios repentinos o extremos merecen una conversación tranquila.

Observe cómo afecta el estado de ánimo

Fíjese si el menor suele sentirse ansioso, enojado, avergonzado, excluido o deprimido después de usar una plataforma. Pregunte sobre comparación, imagen corporal, likes, chats de grupo, relaciones y contenido que lo hace sentir peor.

Es más probable que un joven cuente un problema si cree que la primera respuesta será ayuda y no castigo inmediato.

Observe acoso y explotación

  • Amenazas o mensajes crueles repetidos
  • Presión para enviar imágenes sexuales
  • Un adulto o joven mayor buscando contacto privado
  • Solicitudes para mover la conversación a aplicaciones cifradas o con mensajes que desaparecen
  • Chantaje o sextorsión
  • Imágenes sexuales falsas o generadas por IA
  • Exigencias de dinero para no publicar imágenes

En 2026, la FTC comenzó a aplicar la TAKE IT DOWN Act, que exige a ciertas plataformas ofrecer un proceso para retirar imágenes íntimas compartidas sin consentimiento y aborda determinadas imágenes alteradas digitalmente.4

Enseñe privacidad antes de una crisis

  • Usar cuentas privadas cuando sea apropiado
  • Limitar ubicación compartida
  • Revisar seguidores
  • No publicar horarios escolares o dirección del hogar
  • Usar contraseñas fuertes y autenticación multifactor
  • No enviar imágenes íntimas por promesas de que desaparecerán
  • Recordar que siempre pueden existir capturas o copias

Cree límites con su hijo, no solamente para su hijo

Las reglas familiares funcionan mejor cuando los adultos explican el propósito. Pueden establecer comidas sin dispositivos, cargar teléfonos fuera del dormitorio, horarios tranquilos o límites para aplicaciones que estén causando problemas.

Los adultos también pueden modelar la conducta. Una regla para que todos guarden el teléfono durante la cena suele ser más sostenible.

¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Considere hablar con un pediatra, terapeuta, consejero escolar u otro profesional cuando las experiencias en línea estén relacionadas con ansiedad o depresión persistente, problemas de sueño, negativa escolar, trastornos alimentarios, autolesiones, pensamientos suicidas o cambios importantes en el funcionamiento.

Si un menor está en peligro inmediato o atraviesa una crisis de salud mental en Estados Unidos, llame o envíe un mensaje al 988 o use los servicios de emergencia según corresponda.

En resumen

El objetivo no es vigilar cada clic. Es conocer a su hijo lo suficiente para notar cuándo la vida en línea empieza a interferir con el sueño, la seguridad, las relaciones, la escuela o la salud emocional. Mantenga la conversación abierta y tome en serio el acoso, la explotación y los cambios importantes de ánimo.

Referencias

  1. U.S. Surgeon General. “Social Media and Youth Mental Health.”
  2. U.S. Surgeon General. “The Harms of Screen Use.” 2026.
  3. U.S. Department of Health and Human Services. “HHS Action to Reduce Harmful Screen Use and Protect Children Online.” May 20, 2026.
  4. Federal Trade Commission. “FTC Begins Enforcing the TAKE IT DOWN Act.” May 2026.